Lupe Esparza y Bronco reunieron a varias generaciones en el Palenque de la Feria Gómez Palacio 2026, con una madrugada de canciones conocidas, interacción con el público y espacios para personas con discapacidad que continuaron siendo respetados.

Autor: Omar Isaí García | 27 de junio de 2026

Gómez Palacio, Durango. Bronco llegó al Palenque Vicente Fernández de la Feria Gómez Palacio 2026 durante la noche del viernes 26 y la madrugada del sábado 27 de junio, en un concierto que reunió a seguidores de distintas generaciones y volvió a mostrar la fuerza de una agrupación con décadas de historia dentro de la música mexicana.

El concierto inició alrededor de las 12:20 de la madrugada, cuando Lupe Esparza y Bronco salieron al ruedo vestidos con trajes púrpura. Al centro del redondel se observó una figura dorada de un caballo, en alusión al nombre de la agrupación, elemento que giró durante la noche como parte del montaje visual.

La primera canción fue “Zapatos de tacón”, con la que el público comenzó a responder entre gritos y coros. Después llegó “Adoro” y más tarde “Grande de cadera”, una cumbia que puso a bailar a parte de los asistentes desde los primeros minutos.

Lupe Esparza dirigió palabras al público lagunero con frases como “¿cómo están mis paisanos y paisanitas?” y “que siga la fiesta aquí en Gómez Palacio”, antes de continuar con “Déjame amarte otra vez”.

La noche siguió con uno de los momentos más esperados del repertorio de Bronco. Lupe presentó “El sheriff de chocolate” como “la canción más violenta” que tienen, comentario que provocó reacción entre el público antes de que el tema hiciera cantar al Palenque.

Más adelante sonaron “Corazón duro” y “Bienvenido el dolor”, esta última en voz de uno de los integrantes más jóvenes de la agrupación. Después llegó “Tres heridas”, canción que forma parte de los temas con los que Bronco ha mantenido conexión con su público durante varias etapas.

Uno de los puntos más bailables de la madrugada llegó cuando Lupe preguntó si estaban listos y comenzó “Sergio el bailador”, tema que hizo cantar y moverse a gran parte del Palenque. La canción volvió a demostrar por qué Bronco mantiene una relación cercana con el público lagunero: sus éxitos no solo se escuchan, también se viven en familia, en fiestas y en recuerdos compartidos.

Durante el concierto, la agrupación también interactuó con los asistentes. “Bronco es de ustedes, ustedes mandan”, dijeron al público, antes de leer pancartas y atender algunas peticiones desde el ruedo.

Cerca de la 1:00 de la mañana llegaron canciones más llegadoras como “El golpe traidor”, “Te quise una vez”, “Botas y sombrero” y “Mírenla, mírenla”, esta última bien recibida por los asistentes.

Después, Lupe Esparza pidió al público encender las luces de sus celulares. El Palenque se iluminó mientras sonaban los acordes de “Llorando bajo la lluvia”, creando una de las atmósferas más emotivas de la noche.

El recorrido continuó con “A qué le tiramos”, “Sed” y “No nos vamos a olvidar”. Durante esta última, Lupe lanzó una frase que conectó con el público: “ustedes y nosotros no nos vamos a olvidar nunca”.

La agrupación cambió de ritmo con “Un golpe más” y después llevó a su estilo “Échame a mí la culpa”. Cerca de la 1:35 de la mañana sonó “Naila”, tema en el que Lupe Esparza realizó una interpretación con pausas habladas que dieron un tono más dramático a la canción.

La noche también tuvo un momento espontáneo cuando la agrupación tuvo un error al entrar a una canción. Lejos de cortar el ambiente, Bronco lo tomó con humor, entre bromas hacia el baterista, antes de corregir y dar paso a “Que no quede huella”, una de las canciones más gritadas por los asistentes.

Cerca de la 1:50 de la mañana llegó otra tanda para bailar con “Los castigados” y “Tequilazo”. Después siguieron “Libros tontos” y “Espinas”, mientras Lupe Esparza comenzó a tomarse tiempo para saludar y fotografiarse con fanáticos ubicados cerca del redondel.

Pasadas las 2:00 de la mañana sonó “Estoy a punto” y, alrededor de las 2:05, llegó “Oro”. Minutos después, Bronco se despidió del público lagunero y salió del redondel, pero los gritos de “otra, otra” hicieron que la agrupación regresara.

La última tanda inició cerca de las 2:10 de la mañana con canciones como “Si te vuelves a enamorar”, “Nunca voy a olvidarte”, “Dos mujeres un camino” y “Aunque no me quieras”, cerrando una madrugada donde la trayectoria de Bronco quedó reflejada en la respuesta del público.

Bronco ha construido una historia que combina música norteña, cumbia, balada y canciones populares que siguen presentes en varias generaciones. En Gómez Palacio, esa trayectoria volvió a sentirse en un Palenque que cantó, bailó y respondió a cada llamado de Lupe Esparza.

Inclusión: espacios que se siguen respetando

Además de la parte musical, Inclusivo volvió a documentar un punto importante dentro de la Feria Gómez Palacio 2026: el cuidado de los espacios para personas con discapacidad en el Palenque Vicente Fernández.

Durante el concierto de Bronco se observó que estos lugares se mantuvieron respetados y que cada vez más personas con discapacidad y personas mayores los utilizan para disfrutar los eventos con mejores condiciones.

Este seguimiento resulta relevante porque la accesibilidad no debe verse como un detalle menor dentro de un espectáculo masivo. Para muchas personas, contar con un espacio respetado puede marcar la diferencia entre asistir con tranquilidad o enfrentar barreras durante toda la noche.

En las coberturas realizadas por Inclusivo durante esta feria, el tema ha sido constante: los espacios accesibles están siendo utilizados, observados y respetados con mayor claridad. Esa mejora habla de una organización que ha puesto atención en un punto que durante años fue señalado por personas con discapacidad y sus familias.

La noche de Bronco dejó canciones, baile y memoria musical, pero también dejó una señal positiva en inclusión: cuando los espacios se cuidan, más personas pueden vivir la feria y sus conciertos con dignidad.